Ante todo, remarcar que éste documento no ha sido escrito por el autor de la web y pertenece a la partida anterior, de la cúal deriva la actual.
El clan del Peñasco Blanco era originariamente un clan Fianna pertenecientea un campo de celtas Cantabros. Tras una guerra con un clan de Furias negras acabaron fusionándose las dos tribus formando un grupo garou independiente de sus dos tribus originales. La nueva tribu seguía teniendo una identidad céltica pero con una sociedad mucho más matriarcal. Sus costumbres eran diferentes a la de la sociedad garou, y algunas, como su tendencia a incumplir la primera norma de la letanía, les llevo a constantes guerras contra Colmillos Plateados, Camadas de Fenris e incluso otros Fiannas los cuales les consideraban unos traidores. Con el tiempo el clan acabó por desaparecer poco a poco.
En 1981, un grupo de descendientes del antiguo clan del Peñasco se reunió, procedente de distintos clanes. Todos habían soñado con una mujer muy bella de piel y cabello verde. Ella les hablo del antiguo clan y de cómo podían reabrirlo. Este grupo formó una manada llamada Los hijos de Nel.
El viejo clan abarcaba varios valles de toda Cantabria, e incluso llegaba hasta los Picos de Europa. Todos estos puntos estaban ocupados por pequeños grupos familiares compuestos por garou, parentela y hadas (normalmente todas plebeyas). Estos pequeños mini-clanes o manadas, a veces se conectaban por puentes lunares, eran medianamente independientes y estaban dirigidos normalmente por una matriarca llamada la Anciana. Aunque todas estas manadas estaban subordinadas al líder de una manada principal, el nombre de ese título y la ubicación del centro de poder se perdió como tantas otras cosas en el tiempo.
Los hijos de Nel se asentaron en los montes cercanos a Los Corrales de Buelna y despertaron el puente lunar llamando al primer tótem de clan desde hacia ya cientos de años. Este tótem aun hoy sigue siendo el tótem de la manada de los hijos de Nel; de hecho, el nombre del tótem es Nel y es un poderoso espíritu corzo casi tan antiguo como el mismo clan. Laro, el líder de la manada, mandó a todos sus compañeros a sus antiguos clanes para buscar nuevos miembros y reabrir el clan. Poco después El peñasco Blanco volvía a estar en activo aunque todavía fuese con poco poder.
En la actualidad, el clan ha sufrido bastantes sucesos importantes que lo ha dejado tal y como es hoy. El tótem de clan en estos momentos es Corvuscraig, un tótem cuervo (Tótem de sabiduría y oportunismo). El clan esta compartido en teoría con los changeling locales, se supone que pueden incluso unirse a manadas Garou pero en la practica solo hay una manada mixta compuesta por cinco hadas plebeyas y anarquistas y una única garou. En realidad las hadas están gobernadas por el varón Zeriom, sidhe de la casa Eiluned, y el líder garou es un Morador del Cristal llamado Jhony Towers, aunque tanto garou como changeling deben obedecer a el portador de la espada sagrada, en estos momentos Laro, líder de los hijos de Nel supervivientes a los ataques de Danzantes frecuentes desde la reapertura del clan. Aparte de garou y hadas, también hay dos corax y una kitsune. Hace algún tiempo hubo dos gurahl; uno fue asesinado por vampiros y al otro lo mataron oficialmente por traidor (aunque el asunto fue un poco extraño).
En realidad hay dos centros de poder; uno en Corrales, el que fue abierto por Laro y es el utilizado como túmulo, y otro que se encuentra en los Picos de Europa. Este último es una especie de cañada teniendo poder tan solo en la umbra. Esta cañada esta custodiada por la manada compuesta por cinco changeling y una garou. Aparte de ser conocida por ellos, por la manada de Laro y por unos pocos garou mas, es una cañada desconocida por todos ya que si se descubre su verdadera finalidad, que es la de ayudar a dar a luz a metis y facilitar su crianza, podría provocar posibles represalias de otros clanes.
En el año 1998, cuando el Clan que ya estaba plenamente consolidado, fue atacado masivamente por un clan de Danzantes de la Espiral Negra que tenia su túmulo bajo las obras de el Corte Ingles de Santander. Este ataque fue terrible, y casi acabo con el clan del Peñasco. Los Danzantes asesinaron a todas las familias de la manada de Laro y usaron sus almas para despertar una poderosa perdición que, posiblemente, podría tratarse de una de las cinco garras del Wyrm. Los hijos de Nel se enfrentaron contra la perdición y la hicieron huir a la umbra. Esta victoria acabo con varios miembros de la manada y tan solo sobrevivió Laro y dos miembros más, los cuales prometieron buscar y dar muerte a la perdición costase lo que costase. Los hijos de Nel partieron a la umbra y no se supo nada de ellos asta unos años después
Entretanto el clan se quedaba con pocos garou, además de que había perdido el tótem ya que partió con Laro y todavía no se había creado ninguna alianza con los changelings. Fue entonces cuando Jhony Towers, Morador del cristal, asumió el liderazgo del deshecho clan. Jhony mandó a una de las manadas supervivientes (Los Discípulos del Raposo) a buscar un fetiche a Norteamérica. Este fetiche contenía el espíritu de un tótem cuervo que les ayudó a volver a reabrir el túmulo. También se encargo de traer a una gran cantidad de cachorros para sustituir a los garou muertos.
2001 fue el año en el que se creó una de las manadas mas jóvenes, Los Zarpas de Teluria, los cuales, poco después de pasar su rito de iniciación y encontrándose de patrulla por el boun del túmulo, provocaron inintencionadamente un altercado con una manada estadounidense procedentes de un clan en Utah. Todos los garou americanos acabaron muriendo en el incidente. Tras unas largas negociaciones, devolver los fetiches y pedir disculpas, el asunto pareció serenarse.
Unos meses después, esta misma manada descubrió la ubicación del segundo punto de poder, aunque en realidad este lugar ya estaba ocupado por un grupo de changeling plebeyos y anarquistas. Estas hadas acogieron a la manada garou, tan solo pidiéndoles que guardasen el secreto de la existencia de la cañada y ofreciéndoles compartirla. La manada aceptó la invitación casi al completo. El único que se opuso fue su líder, Felipe de Marichalar, el cual en principio quería eliminar a las hadas para quedarse la cañada. Uno de los miembros de Los Zarpas, Ampw Socharis, lo desafió para proteger la alianza y, aunque murió en el desafió, consiguió que toda la manada obligase a Felipe a aceptar la hermandad con los changeling dueños de la cañada. Desde entonces la existencia de la cañada sigue siendo un secreto para casi todos.
Al principio la cañada estaba dormida y carente de poder, pero cuando llego el grupo de hadas estas consiguieron despertarla en parte. Este grupo estaba formado por un troll (Torgraj), un sátiro (Artemis), una sidhe (Darsiva), un nocker (Bujías), una eshu (Silvara), un redcap (Astilla-Huesos), y un pooka niño gato (Niko). Una de las hadas, Silvara, recordaba la ubicación de la cañada y su desaparición gracias a sus antiguas vidas pasadas y Darsiva, una experta adivina, predijo una profecía en la que unos garou les ayudarían a proteger y reabrir totalmente la cañada. Realmente, lo único que les faltaba por hacer en la cañada era reabrir el punto central de la misma, una extraña torre negra que era imposible de penetrar pues había sido sellada por un poderoso mago en sus últimos momentos de vida después de prometer que volvería para reclamar la cañada solo para el.
En el 2002, un proyecto secreto de Jhony se descontroló. El Morador del Cristal había creado trece cyborgs con componentes garou, humanos, vampíricos y mecánicos, impulsados por una energía basada en la sangre vampírica. Su descontrol se debió a que el alma del mago responsable del sello de la torre de la cañada poseyó uno de los cyborgs y, controlando los demás, el nuevo “cyber-mago” partió hacia la cañada con su ejército. Allí fue combatido por las hadas de la cañada, la manada de Jhony (Los Lobos de Negro), Los zarpas de Teluria y gran cantidad de espíritus y quimeras. Todos estos guardianes consiguieron acabar con el mago a coste de tres garou, un changeling y multitud de los espíritus y quimeras. Justo después de que el mago muriese, la torre se abrió liberando una enorme cantidad de energía y fusionando la umbra y el Ensueño en una gran área alrededor de la cañada y del túmulo garou en Corrales. Fue entonces cuando Laro y los dos únicos supervivientes de Los hijos de Nel, regresaron tras casi cuatro años de la caza de la perdición por la umbra. Laro no reclamó el liderazgo sino que informo que en el pasado el clan estaba formado tanto por garou como por hadas y que todos estaban gobernados por el portador de la espada sagrada, ahora en paradero desconocido. Propuso que los garou presentasen dos candidatos y los changelings otros dos para encontrar la espada y gobernar a la antigua usanza. Jhony aceptó ya que se consideraba tan solo un líder temporal, y el líder de las hadas, el barón Zeriom, aceptó por amistad y deuda a Laro ya que este les había ayudado en el pasado durante una guerra que habían sufrido las hadas con los vampiros de Santander. Los candidatos garou fueron el mismo Laro, y Urquijo, un Señor de de las Sombras y principal rival de Jhony. En cuanto a las hadas fueron el barón Zeriom y el líder de los changeling de la cañada, Artemis. Al final después de haber pasado por las manos de la kitsune local (Cuerri), un vampiro llamado Sunseok y uno de Los Zarpas de Teluria (Carlos Cabarga), la espada acabó siendo empuñada por Laro, que instauro el tipo de gobierno que hay hoy día.
A principios del 2003 algunos de los Danzantes supervivientes del ataque de 1998 intentaron crear discordias entre el clan del Peñasco Blanco y el clan de Utah. Casi comienza la guerra cuando fue descubierta la conspiración por uno de Los zarpas de Teluria. Este garou, que estaba poseído por las dos personalidades diferentes de dos hermanos mellizos que nacieron en un solo cuerpo, fue informado de la conspiración por su hermana Naviki, una de las Garou del “extinto” clan de Danzantes santanderino. Al final, gracias a esta información, la guerra se pudo evitar. |