Información Ícaro Ji
Antecedentes
Viola proviene de un clan de la Camada de Fenris situado al norte de Croacia. Llegó a la Justicia Metálica en calidad de refugiada política con su madre Parentela, Michaela Sklaviere, tras ser expulsadas del protectorado por su padre y líder del clan, Huffstoin Bamberdine; éste esperaba tener un hijo Garou que encarnase a un héroe legendario, pero su mujer dio a luz a dos gemelos: el chico nació con una enfermedad degenerativa y murió a los pocos días de vida. Viola superó las dificultades y creció completamente sana, pero su padre nunca quiso verla.
Cuando se acercó a su adolescencia, Viola desarrolló una cualidad impresionante: la chica era uno de los pocos Parentelas bendecidos con la Gnosis, energía espiritual. Aunque la capacidad era muy tenue, si hubiese desarrollado su potencial, hubiese podido convertirse en una magnífica forjadora de Klaives. Después de descubrir esta información, Michaela solicitó al Departamento de Juicios y Diplomacia que una manada le escoltase hasta Huffstoin, para demostrarle que su hija era un prodigio a pesar de que no fuese un Garou; se le permitió, a pesar del riesgo que existía.
La visita salió peor de lo que se esperaba y la manada de Garous y Michaela fueron asesinados brutalmente por Huffstoin. Viola salió gravemente herida y estuvo a punto de morir, de no ser por la rápida intervención de Johnny Towers, principal director del Proyecto Ícaro.
Personalidad
En un principio Viola era una chiquilla calmada y amable, pero después de haber pasado por dolorosos acondicionamientos, su actitud se asemeja más a la de un animal. De vez en cuando posee pequeños momentos de lucidez en los que demuestra tener una vena psicópata repleta de crueldad. Todos los retazos de su personalidad han quedado ensombrecidos.
Los ataques de ira incontrolados han provocado que asesine a dos Cuidadores y haya incapacitado a tres más. El Cuidador actual ha empezado a mostrar síntomas de Harano.
Operativa
Tras realizar varios test psicológicos a Viola, se asumió que su personalidad autista, basada en la comunicación con monosílabos y rugidos eran trastornos secundarios productos del acondicionamiento. Durante unos meses se comportó como un peón obediente. Pero después de llevar a Viola a una misión de asalto al clan de su padre, perdió por completo el control, aniquilando a su Cuidador y asesinando lenta y cruelmente a su progenitor. Testigos de la situación afirman que escucharon a Viola gritar desconsoladamente el nombre de su madre a medida que iba aplastando el cráneo de su padre con la maza fetiche de éste; desde entonces, Viola se aferra a ella como si fuese su madre encarnada.
Conclusión
La potencia descontrolada de Viola nos ha permitido utilizarla como primera línea de ataque en operaciones peligrosas, pero su comportamiento impredecible, casi bestial, inutiliza la mínima utilidad que un Ícaro de sus condiciones nos podría ofrecer.