El Abrazo concede a algunos vampiros unos reflejos y una velocidad increíbles. Estos Vástagos podrán
emplear Celeridad para actuar a una impresionante rapidez en momentos de tensión. Los mortales, y hasta
los vampiros que no dispongan de esta Disciplina, se moverán a cámara lenta comparados con el
asombroso torbellino en el que se convertirá su oponente.
La Celeridad es frecuente entre los Assamitas, los Brujah y los Toreador. Los primeros emplean la
habilidad para derrotar a sus enemigos antes de que sean siquiera conscientes del ataque. Los Brujah
disfrutan de la ventaja que la Disciplina les concede al enfrentarse a enemigos superiores en número. Los
Toreador suelen emplearla para lograr una gracia preternatural en sus actuaciones (como un baile) o una
extraordinaria velocidad esculpiendo o pintando... aunque pueden ser tan terroríficos como los Assamitas
y los Brujah si se les enfurece.
Sistema: El personaje gasta un único punto de sangre y al turno siguiente gana un número de acciones
adicionales igual a su puntuación en Celeridad. Estas acciones deben ser físicas (es decir, un vampiro no
puede utilizar una Disciplina mental como Dominación varias veces en un mismo turno). Las acciones
extra se producirán al final del turno (la acción normal del vampiro tendrá lugar según el orden de
iniciativa).
Normalmente, un personaje sin Celeridad debe aplicar una penalización a sus reservas de dados si quiere
desarrollar varias acciones en un mismo turno. Un vampiro con esta Disciplina realizará sus acciones extra
(incluyendo el movimiento) sin penalización, utilizando una reserva de dados completa para cada acción
separada. Las acciones adicionales conseguidas mediante Celeridad no pueden dividirse a su vez en varias
acciones.
En circunstancias normales, el dominio avanzado de la Celeridad significa que predomina la progresión
normal de poderes. A menos que el personaje haga un esfuerzo especial para aprender un poder
alternativo o crear uno, cada nivel adicional del poder desde 6 hasta 9 significa que una vez se activa la
Disciplina, el vampiro sencillamente recibe otra acción adicional por turno.
Si, no obstante, el vampiro prefiere escoger un poder alternativo, pierde el derecho a esa progresión
normal (que puede conseguir posteriormente mediante experiencia) y escoge el nuevo aspecto de
Celeridad. No obtiene la acción adicional además del poder especial; es una situación excluyente.