Los jueces de los Garou.
Nacido bajo la Luna Media, eres el mediador, el juez, el guardián de las tradiciones.
Eres aquel en cuya manada todos escuchan y piden consejo, aquel al que acuden cuando quieren resolver una disputa, y también aquel que debe advertir a tus hermanos en todo momento de los peligros de romper la Letanía y la ley Garou. Al igual que la luna que es símbolo de tu auspicio, debes ser imparcial, estás entre las luz y las tinieblas y debido a ello puedes juzgar de manera objetiva a ambas.
Eres también el guardián del honor de tus hermanos. Todos los Garou necesitan un guía al mundo de las intrincadas leyes, y conocer las consecuencias de sus actos y decisiones. Como Philodox, tú eres el encargado de hacer.. Tu honor suele estar fuera de dudas, eres el sabio, el legislador, árbitro de desafíos. Sois los Philodox los que a menudo son los jefes tribales en los tiempos de paz, ya que se dice que Selene les impulsa a llevar el camino intermedio, entre el hombre y el lobo. Al hacerlo, se convierte en el punto de apoyo que equilibra los comportamientos extremos de sus compañeros Ragabash y Ahroun. Cuando llega el momento de la acción, un buen alfa Philodox sabe que es tiempo de dejar las leyes y concentrarse en la lucha, dejando el puesto a los auspicios más guerreros.
Los Philodox suelen representar las mejores cualidades de los garou, pero a menudo es su interior lo que les pierde. Concentrados en las leyes y el honor, parecen estar ajenos a los crudezas y devenires del día a día, sobre todo los nacidos bajo en la luna creciente. Sin embargo, los nacidos cuando la luna esconde su cara suelen estar más atentos a los que les rodea, dejándose llevar a menudo a extremos insoportables en ese aspecto, cuando empiezan a tomar cartas en el asunto para que todo esté de acuerdo a la Letanía. Esta actitud les pone en muchas ocasiones en confrontación con los auspicios más propicios a la actuación rápida y decidida, y los Philodox de los Últimos Días se ven usualmente sobrepasados en este aspecto.
La Letanía es cada vez más difícil de guardar, y los jóvenes suelen tomar el camino rápido, sin importar que se aleje del marcado por Gaia. Será tu tarea acercarles de nuevo a las enseñanzas de la Madre, pues esa es tu naturaleza y no puedes evitarlo: la ley y el honor por encima de todo. |