Julia Hawes a Josh Stevenson al poco de conocerse
¿Que te cuente mi vida? No quiero espantarte todavía, hombre... (risas) ¿Por dónde quieres que empiece?...
Soy la pequeña de cuatro hermanos. Mis padres están ambos muertos. Mi madre vino a California con 16 años... Aquí conoció a mi padre, se enamoraron y se casaron. Mi padre siempre estuvo fascinado por la cultura de mi madre, por eso yo tengo tanta herencia latina. Al poco de casarse montaron un pequeño restaurante cerca de aquí de comida mexicana, aunque no tuvo mucho éxito.
Cuando yo tenía 10 años, a mi padre le dio un infarto al corazón y murió, y entonces el negocio se fue a pique. Mi madre tuvo que vender el local (creo que ahora lo usan como almacén de no sé qué) y encontró trabajo como dependienta en una tienda, pero cinco años después, murió en un atraco... Creo que fue entonces cuando empezamos a perdernos mis hermanos y yo.
Mi hermano mayor se fue de Los Ángeles a Miami creo que a los 27. Se incorporó al mundo de los negocios de alguna forma, y de vez en cuando venía a casa; por ver a mi madre, más que nada. Pero después de su muerte no ha vuelto por aquí. Sé que a los pocos años de llegar a la costa este, entró en una empresa bastante importante y se casó; ahora tiene una niña, Samantha, y gastan una buena vida.
Luego está mi hermana Tamara. Solíamos ir de vacaciones algunas veces al pueblo de mi madre, y los últimos años empezó a salir con un chico de allí. Cuando yo cumplí la mayoría de edad y pude quedarme sola, ella se mudó definitivamente al pueblo; se casó y ya tiene tres retoños, ¡son unos trastos! Supongo que ha sido ella la encargada de mantener el linaje de mi madre... Vienen a visitarme siempre que pueden, y Tamara y yo nos enviamos cartas todas las semanas, así no perdemos los lazos.
Tengo un hermano más... pero hace mucho que no sé nada de él, y mucho más que no lo veo. Se fue de casa cuando mi madre murió, a los 21 años. Él... empezó con las drogas, ya sabes. Comenzó a tener problemas con bandas de por aquí, y luego desapareció. Tamara me dijo que le pidió ayuda hace dos años o así, y estuvo alojándolo en su casa, allí en México. Me contó que unas mafias lo perseguían por varios estados, y que había tenido que cambiarse el nombre varias veces. Espero, desde el fondo de mi corazón, que esté bien...
En cuanto a mí, fui al instituto hasta los 18, y luego me quedé sola cuando mi hermana se fue. Como habrás comprobado, varios días a la semana ayudamos a cuidar a los niños... Me alegra haberte conocido ahí, es bueno saber que aún hay gente concienciada con estas cosas. Y ya ves, ahora trabajo en el Black Snake, con Pam. Estamos juntas desde que terminamos el instituto y nos fuimos a vivir juntas. Es la mujer más loca que he conocido nunca, pero... siempre está ahí, nunca me ha fallado. La verdad es que la considero como mi hermana...
Pero bueno, dejémonos de peloteos absurdos, ¿quieres tomar algo? |