Las leyendas proclaman que la Tribu murió durante las grandes purgas de
brujas que se realizaron durante el 1500-1600. Como suele pasar, las leyendas
mienten.
Los gatos feéricos bailaban con la Buena Gente y con demonios por igual. Sus
salvajes maneras les traicionaron. Muchos fueron hechos esclavos por señores
oscuros de Arcadia y muchos más murieron a manos de cazadores de brujas.
Desde entonces, la tribu se ha vuelto precavida, manteniendo oculta su
supervivencia y haciéndose pasar por miembros de otras tribus cuando les es
posible. Se mantienen en contacto mediante una red de comunicación que
llaman "el Camino Silencioso": en el pasado, los bardos eran los encargados de
traer estos mensajes, hoy día, los conciertos, los CD’s e Internet, se encargan
de dicho cometido.
En su esfuerzo por ocultarse de los demás, estos gatos salvajes se han
adaptado mejor que sus primos al mundo moderno. Les gusta la música, el
deporte, el cine, la psicología y la tecnología en general.
- Forma felina: Gato silvestre.
- Hogar de la tribu: Originarios en principio de las tierras europeas, en la
actualidad están repartidos por todo el globo.
- Secretos buscados: A los Ceilican les encantan los cotilleos, el folklore y los
secretos personales.
- Dones de Tribu iniciales: Bendición/Maldición de la Madre o Sabiduría del Sátiro.
- Rabia inicial: 3
Yava:
- Temen el contacto con el hierro frío. Les quema como si fuera una barra de
marcar.
- Pronunciar al revés tres veces el nombre del Ceilican le hace sentir incómodo.
Si son seis veces, le provoca la muerte.
- El sonido de un timbre de plata o de un himno cantado en una iglesia
ensordece al Ceilican durante tres días.
- La pasión de esa raza puede destruirla. Cada año, deben olvidarse de quienes
son y adoptar una nueva identidad.
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