Solitarios, vagabundos, secretistas ermitaños que vigilan el mundo que los
rodea y que ocasionalmente ponen las cosas de vuelta a su sitio. Estos son los
típicos estereotipos de los hombres puma. Solitarios entre los solitarios cuyos
viajes les llevan a vagar por todo el continente norte americano. Los
Caminantes de la Tormenta (como les gusta autodenominarse) son una tribu de
hombres puma robustos, nervudos y duros. Lo que un Pumonca no consigue
con la fuerza lo hace con el sigilo.
Nunca permanecen durante demasiado tiempo en un mismo lugar. El Pájaro del
Trueno les vigila y protege como espíritu ancestral. Están más relacionados con
las artes de la guerra que con el mundo místico, sólo en el 1800 tras la llegada
de los Portadores del Wyrm, un viejo chamán Pumonca llamado Viejo Cara de
piedra, renovó los lazos con los espíritus para que les ayudaran en la 2ª Guerra
de la Rabia. Tras esta (y la destrucción del Devorador de tormentas), este
chaman llamó al resto de los miembros de su Tribu y realizaron un pacto con
las Tribus puras de los Garou.
En los días actuales, un Pumonca viaja sólo. Cualquier rastro que deje no dura
lo suficiente como para seguirlo. Ya sea a pie o montado en una gran
motocicleta, estos hombres puma siguen al viento vigilando las tierras de su
amada Norte América.
No tienen gran aprecio por la magia y consideran a aquellos que la practican
como peligrosos.
- Forma felina: Puma.
- Hogar de la tribu: Norte América.
- Secretos buscados: Los hombres puma buscan los secretos de la tierra, los
pueblos nativos y de los corruptores que podrían herir a ambos.
- Dones de Tribu iniciales: Beneficio del Nómada o Espejo del Sinsonte.
- Rabia inicial: 3
Yava:
- El Pumonca es uno con su tierra; si la abandona por un período superior a un
ciclo lunar, morirá.
- La esencia de la tierra enfermiza (residuos tóxicos, radiación, aguas
residuales...) es mortal para el puma. Sumérgelo en sus toximas y perecerá en
menos que canta un gallo.
- Todas las bestias temen al puma. ningún caballo dejaá que lo monte, ningún
perro le seguirá. Ningún animal se le acercará sin sentir auténtico pavor.
|