Los hombres lobo metis no pertenecen ni a la sociedad humana ni a la lupina; sus padres no son ni humanos ni lobos. Un metis es el hijo de dos hombres lobo. La ley de los Garou les prohíben aparearse entre sí, pero en ocasiones ocurren actos "incestuosos". Los Garou que cometen estos actos suelen ser condenados al ostracismo y en ocasiones, son asesinados, pero por una buena razón: sus vástagos, las víctimas de su endogamia y de sus genes recesivos, siempre son estériles y deformes.
Todos los metis presentan algún tipo de deformidad. Hace tiempo, estos hijos bastardos eran expulsados o asesinados, pero ahora, como la raza de los Garou está en extinción, se les acepta de mala gana y a regañadientes en la sociedad Garou. Los padres suelen exiliarse, pues se sienten demasiado avergonzados y no pueden ocuparse de sus cachorros bastardos, de modo que éstos suelen ser criados por otros hombres lobo. Los cachorros metis crecen en una comunidad de hombres lobo llamada clan, que normalmente se encuentra en una zona rural alejada de los ojos curiosos de los humanos.
Los metis suelen experimentar su Primer Cambio de forma precoz (aproximadamente en la misma fase en la que un niño humano empieza a caminar) o puede quedar atrapado en su monstruosa forma de nacimiento hasta el principio de su adolescencia (normalmente entre los ocho y los diez años). Realmente no existe ninguna forma de averiguar cuándo va a suceder: por estas y otras razones, los hijos metis se ocultan a la sociedad humana. Durante sui infancia suelen ser tratados con desprecio y desdén; los Ancianos les enseñan responsabilidad encomendándoles tareas para su clan, aunque estas suelen ser aburridas: puede que la "arriesgada" tarea de un metis de alto rango sea la de proteger a los cachorros metis del clan. Si en el clan hay cachorros lupus o niños humanos, los Ancianos suelen criarlos por separado. A pesar de este aislamiento, los metis crecen aprendiendo las complejidades de la cultura Garou y suelen conocer a la perfección el funcionamiento de su clan.
A medida que se hacen mayores, los metis descubren que cambiar de forma es relativamente sencillo, especialmente cuando la amenaza del peligro esta cerca. Por lo tanto, durante su adolescencia les reclutan para que ayuden a defender su clan. Los que sobreviven pueden someterse al Rito de iniciación, unirse a una manda y ser aceptados por una tribu. Sin embargo, seguirán siendo ciudadanos de segunda y sus deformidades seguirán siendo obvias. Hasta el día de su muerte, los metis tienen que mostrar su estigma dentro del territorio del clan. Algunos pueden ocultar sus defectos genéticos, al menos parcialmente, cuando están entre humanos, pero sus parientes sentirán un odio mas profundo hacia ellos debido a su "naturaleza engañosa". Como resultado, los metis suelen ser criaturas hostiles y resentidas que nunca confiaran tanto en los demás como para unirse a una manada. Muy pocos consiguen superar este rencor y. aunque sus compañeros de manada les acepten por completo, raramente otros Garou mostraran admiración o afecto hacia ellos.
Deformidades:
Todo personaje metis debe tener una deformidad, que se escogerá durante el proceso de creación. Aunque algunas deformidades pueden presentar beneficios menores, lo malo siempre tiene que superar a lo bueno. El Narrador tiene que animar a los jugadores a escoger defectos que complementen su concepto de personaje. |