Los antiguos griegos cuentan la historia de Calisto, una sacerdotisa
de Artemisa, quien tuvo un hijo de Zeus. Como castigo, Hera la
convirtió en un oso. El hijo de Calisto, Arcas, persiguió a su madre
hasta la cima de una montaña, pero antes de que pudiera cazarla,
Zeus le convirtió también en un oso y puso a la madre y al hijo en los
cielos. Esta es una historia que los humanos cuentan sobre la Osa Mayor
y la Osa Menor. Nuestros propios cuentos sobre la Gran Madre
Oso y el Primer Cachorro tienen un poco más de sentido...
El Primer Cambio de un Gurahl le abre ante sí una nueva
forma de verse y de observar el mundo que lo rodea. Como Arcas,
el Pequeño Oso de los cielos, el nuevo Gurahl se embarca
en un período de exploración y búsqueda de respuestas. Arcas
exhibió una alegría y afán de búsqueda que rivaliza con muchos
de los Ragabash de los Garou. Este “periodo de preguntas”, llamado
Gallivant, normalmente se extiende durante el primer año
o dos de un Gurahl tras su Primer Cambio, finalizando cuando el
incipiente cachorro experimenta su primer batalla seria tras estar
jugando con su Buri-Jaan. |